Los conductores de VTC se movilizan este jueves en Montpellier con un operativo a cámara lenta para defender su profesión.

Este jueves por la mañana, los conductores de vehículos de alquiler iniciaron una operación de baja velocidad en Montpellier para protestar contra los diversos desafíos que dificultan su trabajo. Es probable que el trayecto entre el Zénith de Montpellier y el Ayuntamiento se ralentice considerablemente, ya que los conductores expresan su frustración por varios problemas que han encontrado, en particular la afluencia de otros conductores de vehículos de alquiler durante el verano. El objetivo es concienciar tanto a las autoridades como a la ciudadanía sobre la necesidad de regular este sector para garantizar la sostenibilidad de los conductores locales. Una muestra de solidaridad en la carretera Esta mañana, las calles de Montpellier fueron testigos de una manifestación pacífica pero decidida de los conductores de vehículos de alquiler locales. Con esta operación de baja velocidad, pretenden visibilizar las crecientes dificultades que enfrentan para realizar su trabajo. Este movimiento surge tras las recientes protestas de los taxistas contra la reducción de los reembolsos por transporte médico, lo que pone de manifiesto la creciente frustración de varios actores de la movilidad urbana. Una demanda de regulación nacional
A nivel nacional, los conductores de vehículos de alquiler exigen la congelación inmediata de la emisión de nuevas tarjetas de vehículos de alquiler. Esta demanda se ve respaldada por la observación de que la proliferación de vehículos matriculados supera con creces la demanda existente. «Es cada vez más difícil garantizar ingresos durante todo el año», explica un representante de Force Ouvrière. Esta acción en Montpellier refleja un problema que se siente en todo el país: la saturación del mercado.
Desafíos específicos para Montpellier. Los conductores de vehículos privados de Montpellier se enfrentan a retos singulares, especialmente durante el verano. Denuncian la falta de diálogo con el municipio sobre la aplicación de una orden específica. «Esta orden ya está en vigor en otras ciudades. En París, por ejemplo, los conductores locales tienen prioridad en los viajes gracias a una mejor situación en las plataformas», explica el representante sindical. Propone una orden estacional, de julio a septiembre, para limitar la afluencia masiva de conductores externos de vehículos privados que vienen a trabajar durante el verano y agravar la escasez de empleo para los conductores locales. Una demanda de reconocimiento y protección