En un hospital comprometido con la atención de calidad, la intrusión de la pseudomedicina genera debate y controversia. Prácticas sin validación científica, reveladas en el Hospital Universitario de Montpellier (CHU) por un video viral, revelan tensiones entre la medicina convencional y las prácticas poco ortodoxas. Esta preocupante tendencia cuestiona la adhesión al código de ética médica y resulta en medidas disciplinarias que parecen insuficientes para garantizar una medicina basada en sólidos principios científicos. Las impactantes revelaciones en el corazón del centro de manejo del dolor El 20 de noviembre de 2025, una investigación en video publicada en YouTube por el YouTuber G Milgram conmocionó al sistema al revelar el uso de pseudomedicina en el centro de manejo del dolor del Hospital Universitario de Montpellier. Los doctores Patrick Ginies y Olivier Abossolo fueron blanco directo de críticas por sus controvertidos enfoques alternativos. Una situación increíble para una institución que se supone ofrece atención basada en la evidencia. Las Prácticas Controvertidas del Dr. Abossolo

El Dr. Abossolo, quien ejercía en la clínica del dolor, recurre a métodos poco científicos, como el uso de polvo de concha de ostra para «reprogramar genes». Además, afirma usar aceites esenciales a distancia, sin siquiera abrir los frascos. Según él, las enfermedades podrían provenir del «karma» de vidas pasadas, una perspectiva rechazada por la medicina convencional moderna. Los Diagnósticos Asombrosos del Dr. Ginies

El Dr. Ginies, por su parte, se ha distinguido por la correlación que establece entre el dolor físico y el trauma emocional transgeneracional o infantil. Cabe destacar que basa sus diagnósticos en la ropa de sus pacientes, un método que contradice los estándares médicos reconocidos y validados científicamente.

Reacciones de Afis y el Colectivo NoFakeMed La Asociación Francesa para la Información Científica (Afis) y el colectivo NoFakeMed condenan enérgicamente estas prácticas, que carecen de fundamento científico. Reiteran que el código deontológico exige a los médicos seguir datos científicos consolidados para su atención y prescripciones. La difusión de estos métodos en un hospital público sin ofrecer alternativas médicas serias constituye una tendencia preocupante.Respuesta y medidas adoptadas por el Hospital Universitario de Montpellier

Ante este escándalo, el Hospital Universitario ha tomado ciertas medidas, como la suspensión temporal del Dr. Ginies de su cargo. Se ha encomendado una auditoría de las prácticas a un experto externo, pero los resultados siguen en gran medida sin publicarse. Si bien el Consejo Médico ha abierto una investigación disciplinaria, el regreso del Dr. Ginies a su cargo pone de manifiesto una respuesta insuficiente a la magnitud de las revelaciones.

Debate sobre el uso de fondos públicos Las consultas de los dos profesionales en cuestión fueron, y siguen siendo, parcialmente reembolsadas por la seguridad social. En un contexto donde los hospitales enfrentan severas restricciones presupuestarias, Afis y NoFakeMed denuncian el uso ineficiente de los recursos públicos. Enfatizan la necesidad de destinar estos fondos a prácticas médicas verdaderamente validadas.

Un impacto potencialmente devastador en la atención al paciente

El uso de estas prácticas puede tener graves consecuencias, en particular al retrasar el tratamiento de pacientes con enfermedades potencialmente mortales. Al promover estos métodos infundados, el Hospital Universitario de Montpellier podría comprometer la salud de sus pacientes, quienes merecen una atención de calidad basada en evidencia sólida.