El ayuntamiento de Montpellier fue testigo recientemente de acalorados debates sobre el futuro de su hermanamiento con Tiberíades, ciudad israelí. El debate surgió a raíz de una propuesta de Mupes para suspender esta relación, lo que provocó reacciones encontradas en la mayoría municipal. Finalmente, se adoptó por unanimidad una propuesta alternativa para la paz en Oriente Medio.

Un hermanamiento histórico en crisis

El hermanamiento entre Montpellier y Tiberíades comenzó hace 42 años, una alianza que en su día pareció sólida, pero que ahora enfrenta desafíos. La última visita notable tuvo lugar hace dos años, cuando el alcalde de Tiberíades viajó a Montpellier con motivo del Día de Jerusalén. Sin embargo, las tensiones, agudizadas por la denuncia de la mayoría municipal sobre los «crímenes de guerra cometidos en Gaza», han hecho improbable cualquier contacto inmediato en el futuro. La controvertida propuesta de Mupes Alenka Doulain, en representación de Mupes, presentó una moción a favor de suspender el hermanamiento, afirmando que «la neutralidad se convierte en complicidad» ante el sufrimiento del pueblo palestino. Considerada por las Naciones Unidas como un genocidio, esta masacre, según ella, requería una respuesta clara del municipio. Sin embargo, esta moción solo recibió seis votos a favor. La postura de la mayoría municipal y un nuevo llamado a la paz Michaël Delafosse, alcalde de Montpellier, se opuso firmemente a la suspensión de las relaciones con Tiberíades. Según él, «el pueblo no es su líder». Destacó la importancia de mantener canales de diálogo, incluso con países donde la situación política es conflictiva, citando las colaboraciones actuales de Montpellier con ciudades como Chengdu y Louisville. Tras el rechazo de la propuesta de Mupes, Julie Frêche

Se leyó una moción que pedía «paz y respeto al derecho internacional en Oriente Medio», condenando toda forma de violencia contra la población civil, tanto del lado israelí como del palestino. Este enfoque logró obtener un apoyo unánime.

Reacciones y críticas Sin embargo, las discusiones no se calmaron.Coralie Mantion

criticó la moción mayoritaria, alegando que establecía un paralelismo extraño entre un ataque terrorista y la supuesta limpieza étnica de Israel. Denunció la ausencia de los términos islamofobia y genocidio en el debate, que consideró esencial.

Ante las fuertes reacciones, el alcalde también expresó su preocupación por la amenaza que este conflicto representaba para la cohesión social en la ciudad, reiterando su apoyo a las víctimas de actos de provocación, como lo ilustra la polémica en torno a una controvertida pancarta del BDS (véase el artículo enlazado para más información:Una pancarta controvertida en Montpellier

). Acciones futuras e iniciativas individuales Insatisfecha con el resultado de la votación, Alenka Doulain lanzó una petición en línea en qomon.org. El objetivo de esta petición es reunir 8.500 firmas de residentes de Montpellier para apoyar la suspensión del hermanamiento con Tiberíades. Esta iniciativa demuestra que las tensiones en torno a este asunto están lejos de resolverse y que el debate podría continuar en Montpellier.